Del infierno,
de las escaramuzas,
de un invierno hostil,
de una sonata llena de cansancio desfallecí.
De una bondad,
de un alma maltrecha,
de un suelo lleno de lágrimas de cielo
había un alma que quería renacer.
Revivir.
Y que si con los demonios comparto habitación,
es de un sentimiento que necesito (compresión).
Y no me importa en realidad si solo quedo,
es solo de tu malestar que tengo miedo.
(No me culpes, sino que al silencio)
Vives solo, amargado en el mundo,
pero te fijas que tu mundo no es solo tuyo,
entonces sonríes hacia arriba,
y dejas de fruncir el ceño con orgullo;
con una mirada que es ahora altiva.
(Para mi, que tienes que crecer)
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)