Cariño, amor y un acorde de guitarra. Todo puede ser lindo, pero hay gente que ha hecho que aquel sostenido, tenga un tempo lento. Tan lento que llega a ser triste.
Recelo, antipatía. Después de todo, ¿qué más esperas?
Es simple llegar y entregar una promesa. Soy de las personas que se ilusionan. De las que persiguen sobras con los ojos curiosos, grandes, como de gato curioso.
Puedo comprender, pero has sido lo suficientemente basura como para que no te escuche. Recuerdos que marchitan, te que es más frío en invierno. ¿Chocolates amargos? no, eso no. Y es literal.
Suenan las campanas del olvido y un rocío matinal inunda lo que es el claro de las mentes.
Yo acá.
Tu allá.
Yo no olvido, no lo recuerdes; no olvido lo malo ni lo bueno. Sabes que simplemente no puedo, y por lo mismo, si es de nuevo así, mejor que no. Mejor.
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