Mira hacia atrás.
Aquel eterno resplandor.
Mañanas que amanecieron en soledad; mañanas tempranas.
Mira aquel balón, mira aquellas miradas.
Pero aquel no eres tú.
Atrás observas.
Atrás observas hacia delante.
Alguien te miró.
Ven.
No.
No puedo.
Y eso fue, un día más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario