Polvo y tierra eran tu firmeza, el cielo y las nubes eran tu pensamiento, el agua y las sombras tu intranquilidad. Fuego y luz son tus motivaciones y tus sueños.
A la tierra detestabas, al aire te entregabas, el agua era tu curiosidad y el fuego tu gran hogar. De ojos danzantes mirabas al mundo, mirada curiosa y sonrisa clara eran tus marcas únicas; rostro cubierto por las emociones, llantos marcados y alegrías tatuadas.
Sigh, se me fue toda la onda a la conchesumadre.
Será que la lluvia dejó de caer.
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