viernes, 18 de noviembre de 2011 0 personas que se atrevieron a opinar

Vientos de infortunio

De alguna manera te mataría. Todo da vueltas, menos el camino; ese se retuerce solo.
Espiral en sí mismo.
Espiral que no acaba.
Espiral de cadenas demasiado pesadas.
Y conforme va pasando el tiempo, siento que el azul se eleva cada vez más. Llega a ser inalcanzable, mi estatura ya no es suficiente sino que para añorar lo que podría ser tocar el resplandor diario.
Vivir en un espiral y lidiar con los sueños.
Y de manera especial, te diría: arranca, corre y aprende lo que es sufrir en la vida, mientras yo te alcanzo para darte muerte.
No hay otra manera.
Maneras, maneras.
Formas.
Esta cuestión de la vida se hace ridículamente enorme, pesada y fría.
Y en el fondo no es infortunio... es una connotación negativa y absoluta. Suerte de predestinación, pero sin suerte. Certeza.
Claro, nosotros somos seres que aprendemos del error, que tropezamos miles de veces con la misma piedra y que al final, para saber apreciar el bien, tenemos que conocer el mal. Ponerse a prueba de manera innecesaria es tan humano que llega a ser ridículo.
jueves, 10 de noviembre de 2011 0 personas que se atrevieron a opinar

Mediocre.

Y de un trozo de luz de luna
que oscureció las esperanzas del sol,
con mi mente perdida en la tuya,
no vi ni esperanza ni dios.

Que de un demonio encerrado,
enceguecido desesperar vi...
aquella silueta ya había escapado,
hacia aquel lugar donde nunca pude ir.

Mente trovadora,
ganas de volar:
a quién ahora quieres engañar.
Que de luces depende tu alma,
que del sol depende tu estar...

Alma confundida en lenguas de plata,
el sonido es fuerte para no sentir;
con engaños nunca cumpliste la hazaña,
hazaña en la que solo añorabas morir.
jueves, 3 de noviembre de 2011 0 personas que se atrevieron a opinar

Apúrate

Sucede que de la inspiración se pueden sacar muchas conclusiones, y botar muchas basuras. Entonces, me digo, como tratando de explicar, que cualquier estupidez me arruina mi corriente personal. De algún modo estoy siendo una vez más un mentecato, pero no es como que se pueda arreglar ahora ya.
O sea, hay cosas que me aceleran un montón la imaginación, y la aceleran tanto que solo afectan a la mente, y en el fondo, estoy deteniendo un poco el tiempo, pero demonios, no tengo ni lápiz ni computador, ni ninguna tontera cerca de mí.
Un fiasco.
Y que claro, ahora ando con los labios partidos. O sea, es mi culpa, pero en el fondo sé que mi corazón (o la tontera que sea) me dice que no lo es. Claro, la culpa es mía, pero no lo es. Es por preocuparme mucho, y no de mi precisamente. No sería lejano decir que te quiero ver feliz y esas tonteras, pero de deseos no se hace un mundo de hechos, o al menos eso he aprendido.
Pero al final del día yo sigo añorando, con todos los PRO y (contras) que pudiera tener, que sonrías con fuerza. De hecho, hace milenios (reloj interno), que no hablo, y... demonios. Acá estoy otra vez.
Dedicando palabras que nunca se leerán.
Y vuelvo a ver mis ojos, en el espejo ególatra que no es nada más que un efecto especial, un vacío sin deseos personales.
Que claro, siempre ha sido así.
Puras tonteras de niño.
...
Añoranzas de persona que desea verdaderamente que estés bien.
 
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