Los demonios se los trae uno mismo.
Mis ojos se deslumbraron ante el día que no debía ser día. Han pasado muchas cosas, y el desorden es único. Dentro de todo lo que he pensado, pocas conclusiones. Bueno y malo: si muero ahora, tendré un millón de cosas inconclusas. Lo bueno es obvio: no me aburriré.
Como siempre en realidad, ninguna novedad.
Ninguna a nivel de personalidad. Lo que no significa que se vaya a cambiar algo, porque la narración de las cosas que han pasado vuelven lentamente a mí. Claro.
Capítulos olvidados.
Y la violencia vuelve a apoderarse de varias cosas. Muchas.
Es hora de despertar, de hacer algo, después de todo:
eres mi enemigo.
Soy tu enemigo.
De ahora en adelante, solo cosas extrañas ocurrirán.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario