Sin embargo, partir de esa manera a todos nos hace mal.
Es decir, perder y aceptar la derrota como si fuese normal es insano, para cualquier persona. Supongo que entonces, tendré características insanas dentro de mi.
Bueno, en el fondo yo sé que soy poco sano. Sé que soy tóxico.
Da igual.
Pero lo que no da igual es mi deseo que todo acabe.
Ojalá que todo termine.
Que todo termine.
Todo.
Todo.
12 de agosto del 2009
El poema del comienzo
nos entibió.
Un fulgor del sol tremendo
me asustó,
y los fríos siempre en cero
nos congeló.
-Y todo otra vez-
Un anochecer que entero
(eterno)
nos destruyó.
Y otro sueño sincero
me destruyó.
-Siempre de una vez-
Entonces la compañía desvelo
me agotó
-Otra maldita vez-
15 de junio del 2009
En el dolor de un corazón
me hundí en inmenso sopor;
sueños en los que pierdo razón,
así olvido toda desazón.
Cuesta sin embargo vivir,
con tristeza, no dejo de sentir.
Entonces en un tren te veo partir,
en aquella noche te vi morir.
Te detesto con todo mi pesar.
Sin embargo me miento;
tú puedes definitivamente adivinar.
Y el camino de la alegría
fue tan solo tu tontería:
tú, tus falsas y vacías lisonjerías.
Lo que menos me interesa en estos instantes es ser poético o hablar con comillas.
Lo que más me interesa es acabar con todo.
...
Y típico que te digan que no estás solo cuando es la mentira más grande del mundo. ¿Dios? ese loco se debe estar cagando de la risa de uno. Es un ser burlesco.
...
Pero yo soy solo un servidor.
Alguien que siente el tiempo.
Uno solo, unitario. Carta única.
Y así, con la vida, aunque me deje caer, sigo mirando hacia adelante.
Mis disculpas por no rendirme.
Lo que más me interesa es acabar con todo.
...
It all returns to nothing; it all comes tumbling down, tumbling down, tumbling downEl frío me cala, y se siente bien. Estar vivo se siente bien, se siente bien sentirte destruido. Se siente bien el hecho de que te puedas reconstruir. Se siente pésimo que no sea desde cero. Se siente pésimo estar tan solo en ese sentido.
Y típico que te digan que no estás solo cuando es la mentira más grande del mundo. ¿Dios? ese loco se debe estar cagando de la risa de uno. Es un ser burlesco.
...
Pero yo soy solo un servidor.
Alguien que siente el tiempo.
Uno solo, unitario. Carta única.
Y así, con la vida, aunque me deje caer, sigo mirando hacia adelante.
Mis disculpas por no rendirme.
Empuje.
En algún invierno de la vida, feliz me encontraba. Me acompañaba solamente un frío cortante, un hielo que cala. Pero por cosas que nos traen la vida y la búsqueda incesante de alejar aquella soledad, búsqueda que te da contacto a la sociedad, me encontré con alguien. Y paradójicamente comenzó una primavera; una particularmente feliz. O sea, ya había tenido primaveras felices, pero nunca había tocado un sol con tantas ganas.
Y aprendí muchísimas cosas. Cosas más simples, cosas menos complicadas. Y me fui ablandando. La vida me había dado otra oportunidad, había pensado, puesto que había sido una persona particularmente asquerosa. Asqueroso como un asesino en serie, asqueroso como aquel que te da repugnancia por ser tan menos dentro de sí. Ser menos, como aquel que pierde toda vez que desee ganar.
Y así, como han transcurrido las cosas, no he ganado verdaderamente nunca en mi vida. Es como si estuviese destinado a perder.
Perder.
...
Es como ser una luna. Puedes causar gracia, puedes parecer buena, pero al final de cuenta todos añoran el sol, y me incluyo en ese sentido. Como luna aspiras a solo ser el reflejo de algo que nunca podrás alcanzar. A amar de manera imposible.
A amar con una derrota asegurada.
Rotar, trasladar. Mirar al mundo. Y te das cuenta que eres necesario exclusivamente porque eres lo que sostiene al mundo por su lado horrible. Aquello que es feo, aquello que es terrible. Aquello que todos dicen querer tocar, pero actualmente nadie está dispuesto a soportar.
Yo soy el ejemplo caro.
Ni yo querría soportarme.
Pero solo queda el empuje. Porque si bien en algún momento de mi vida me dediqué a empujar todo aquello que me hacía daño, aprendí a empujarme para rotar. Aprendí a dibujar una sonrisa en mi cara, aunque todo lo malo ocurriese. Y ahí empecé a aceptar todo, lo malo, lo bueno. No rechazar nada. Pero esa es otra historia. De alguna manera es más feliz dicha historia.
Y como te decía, llegando la primavera te conocí.
Y me empujé, sabiendo que el destino de siempre es perder.
En algún invierno de la vida, feliz me encontraba. Me acompañaba solamente un frío cortante, un hielo que cala. Pero por cosas que nos traen la vida y la búsqueda incesante de alejar aquella soledad, búsqueda que te da contacto a la sociedad, me encontré con alguien. Y paradójicamente comenzó una primavera; una particularmente feliz. O sea, ya había tenido primaveras felices, pero nunca había tocado un sol con tantas ganas.
Y aprendí muchísimas cosas. Cosas más simples, cosas menos complicadas. Y me fui ablandando. La vida me había dado otra oportunidad, había pensado, puesto que había sido una persona particularmente asquerosa. Asqueroso como un asesino en serie, asqueroso como aquel que te da repugnancia por ser tan menos dentro de sí. Ser menos, como aquel que pierde toda vez que desee ganar.
Y así, como han transcurrido las cosas, no he ganado verdaderamente nunca en mi vida. Es como si estuviese destinado a perder.
Perder.
...
Es como ser una luna. Puedes causar gracia, puedes parecer buena, pero al final de cuenta todos añoran el sol, y me incluyo en ese sentido. Como luna aspiras a solo ser el reflejo de algo que nunca podrás alcanzar. A amar de manera imposible.
A amar con una derrota asegurada.
Rotar, trasladar. Mirar al mundo. Y te das cuenta que eres necesario exclusivamente porque eres lo que sostiene al mundo por su lado horrible. Aquello que es feo, aquello que es terrible. Aquello que todos dicen querer tocar, pero actualmente nadie está dispuesto a soportar.
Yo soy el ejemplo caro.
Ni yo querría soportarme.
Pero solo queda el empuje. Porque si bien en algún momento de mi vida me dediqué a empujar todo aquello que me hacía daño, aprendí a empujarme para rotar. Aprendí a dibujar una sonrisa en mi cara, aunque todo lo malo ocurriese. Y ahí empecé a aceptar todo, lo malo, lo bueno. No rechazar nada. Pero esa es otra historia. De alguna manera es más feliz dicha historia.
Y como te decía, llegando la primavera te conocí.
Y me empujé, sabiendo que el destino de siempre es perder.
Ésto es muy personal.
Cuesta creer que haya vivido tanto tiempo hasta el día de hoy sin haber caído en algún tipo de vicio. Es decir, cuando algo malo ha pasado, siempre he evitado o asumido de la manera contraria a la que haría el protagonista de una historia; de pequeño lo que me hacía mal lo empujaba lejos de mi, y ahora se ven las consecuencias de ello. Luego, ignoraba dichas cosas -lo cual de las tres situaciones que van con esto, es la mejor inmejorablemente-, pero duró poco porque después aprendí a asumir.
Pero aprendí a asumir no como un humano lo haría, sino que como un idiota.
Es decir, aprendí a asumir lo malo, lo bueno, lo neutral. Todo en mi, no negaba nada y lo aceptaba todo. Al aceptarlo todo me di cuenta como poco a poco empezaba a negar las cosas buenas.
A negro.
Hay muchas personas que dicen que todos nos relajamos durante las relaciones. Eso es falso a medida que creces, porque ciertamente tu mundo no gira alrededor de la otra persona (siempre y cuando no sea una asquerosa relación tipo vainilla. Digo asquerosa por la envidia), y porque ciertamente uno debiese pensar. Aunque no niego que haber tenido equis o y pareja me haya ayudado a sentirme mejor, porque ciertamente sería una persona exageradamente agria si no fuese porque gracias a esas personas aprendí que puedo ser -algo- dulce.
Y claro, siempre ando sonriendo, como se lo he dicho a la gente, y como me lo he demostrado a mi mismo. Más adversa la situación, más sonrío, más tensa la situación, más sonrío.
Weird smile.
Blanco teñido de negro.
De alguna manera entonces, empecé a fracasar rotundamente. Fue en algún punto de mi vida. De hecho, en una pseudo-relación que tuve, me terminaron cortando de manera agria, pero no pude responder sino que con una sonrisa y buenos deseos para esa persona.
Y mi reacción no fue normal, considerando todo el daño que sentía mi corazón.
Claro.
Era natural; yo no valía la pena. Y todavía lo pienso.
De hecho, aunque me guste, muchas veces me dicen que soy tierno o dulce, pero no vale la pena, porque al final siempre es solo como voy a estar: no soy lo suficientemente nocivo como para causar cierta fascinación, ni lo suficientemente agraciado para los mismos fines, al final soy una piedra más para que las personas sigan subiendo, un soporte, solo una persona que piensa sola y que vive una vida sola. Luego de pensar eso me dan ganas de aislarme, pero desgraciadamente en un mundo como este, y con sueños-aspiraciones como las mías, me es imposible.
Quizás el error sea tener las puertas abiertas.
Quizás el error sea la misma existencia.
Lo bueno es que de cierta manera voy perdiendo las ganas. Perder las ganas y luego perder la fe. Es bueno, buenísimo; no me van quedando ganas de mi, no me van quedando ganas del mundo.
Porque si hay algo que he aprendido es que soy fuerte porque soy débil; soy fuerte porque soy menos. Sé que la vida de uno es más, no menos cero. Pero así me siento, y ahí encuentro fortaleza. Soy muchísimo más feliz esperando lo peor que esperando lo mejor. Porque a veces las casualidades te sorprenden, a veces una confesión sin esperanzas te puede salir bien. Es mejor así, sin fe, sin esperanzas, pero avanzando. El mundo te sorprende más y de ver a colores, descubres que la escala de grises tiene cierta connotación positiva porque el mundo no es de colores, sino que son aquellas cosas inesperadas -detalles-, las cosas que dan aquel color.
- 0 The Fool: What's your biggest and wildest dream or goal?
- A: Ser ayuda de todos...
- 1 The Magician: What are some of your greatest skills and strengths?
- A: Construcción y perfeccionamiento de ideas, por decirlo así.
- 2 The High Priestess: Tell a secret about yourself.
- A: Si lo contase, no sería secreto. Paradoja.
- 3 The Empress: Tell us a positive memory you have about cooking.
- A: Una vez cociné queque para papá y mamá, ambos me dieron abrazos~
- 4 The Emperor: What rules do you live by, if any?
- A: Consecuencia, fuerza, coraje.
- 5 The Heirophant: What is your favorite holidy or social tradition?
- A: "Quédate callado que luego hablas tú". Sería lo más cercano.
- 6 The Lovers: Tell us your favorite quote about love or friendship and why.
- A: ...
- 7 The Chariot: What are you the most proud of overcoming?
- A: ...
- 8 Strength: What do you do to recharge yourself or deal with frustrations?
- A: NO ME TRAGO EL GRITO. Necesito ir a un cerro y gritar. Pronto.
- 9 The Hermit: What topic or area do you wish you knew more about?
- A: Ocultismo.
- 10 The Wheel of Fortune: Tell us about a recent surprise.
- A: Más de una persona me ha dicho que soy lindo~
- 11 Justice: What do you consider unforgivable?
- A: ...
- 12 The Hanged Man: Does making sacrifices scare you?
- A: Ser mártir no.
- 13 Death: What habits have you been meaning to change?
- A: Dependencia emocional.
- 14 Temperance: What home remedies do you use when you or someone else is sick?
- A: Hierbas.
- 15 The Devil: What self declared limitations do you have? How re you trying to overcome them?
- A: Muchísimas, y todo lo que se requiera para superarlas. Excepto el vértigo.
- 16 The Tower: What emotions do you experience the strongest?
- A: Odio; amor.
- 17 The Star: What inspires you?
- A: El deseo de ver a todos felices.
- 18 The Moon: Tell us about something you wish was true, even though you know it isn't.
- A: El deseo de ver a todos felices.
- 19 The Sun: Who are your role-models?
- A: El sol.
- 20 Judgement: What does it take for you to forgive someone?
- A: "Lo siento" en adelante.
- 21 The World: What brings you peace?
- A: An embrace with someone I like.
Cuando yo hablo de lujuria, o escribo de lujuria, inmediatamente es sangre lo que se me viene a la mente.
Sangre.
Porque la sangre es violencia, pero la sangre también adquiere un valor distinto según la situación y contexto; la sangre es roja, asimismo, la sangre es pasional.
Exageradamente pasional: una violencia pasional, un deseo pasional.
UNA VIDA LLENA DE SANGRE.
LLENA DE CATÁSTROFES DE LA SANGRE.
Y ese grito no me lo trago, por ningún motivo. La sangre es catástrofe.
Un mundo en que todos nosotros tenemos sangre, aun los santos, aun quienes no sienten la sangre y son seres fríos.
Por ende, es fácil decir que el Sol ha salido por el Deseo. Así, es fácil decir que el Sol ha salido por la locura. Por la enfermedad llamada insanidad, que nos domina, que domina nuestros ojos, ojos que se mueven, ojos irritados y llenos de sangre.
Porque al final vemos al mundo de rojo, aunque sea metafóricamente; un pesimista, un optimista, un realista o un desinteresados, todos verán al mundo a través del rojo. A menos que tiñas tu sangre o seas la hermana de Rantés. La virgen del líquido azul. Porque incluso Rantés miraba en rojo.
Y yo me he resignado al rojo, porque el resto simplemente no existe.
No porque no sea posible, no porque (inserta tu razón más inteligente acá), sino porque CREO que no existe.
(Y eso que hay poquísimas cosas de las que creo, y quizá esta sea la única)
Y te seré sincero.
La corona de tu sangre, la tomaría, y te la bendecería con rabia. Y luego te obligaría a mirarme, a mirarte.
Con tus ojos, con mis ojos.
Todo en rojo, todo en sangre.
Sangre.
Porque la sangre es violencia, pero la sangre también adquiere un valor distinto según la situación y contexto; la sangre es roja, asimismo, la sangre es pasional.
Exageradamente pasional: una violencia pasional, un deseo pasional.
UNA VIDA LLENA DE SANGRE.
LLENA DE CATÁSTROFES DE LA SANGRE.
Y ese grito no me lo trago, por ningún motivo. La sangre es catástrofe.
Un mundo en que todos nosotros tenemos sangre, aun los santos, aun quienes no sienten la sangre y son seres fríos.
Por ende, es fácil decir que el Sol ha salido por el Deseo. Así, es fácil decir que el Sol ha salido por la locura. Por la enfermedad llamada insanidad, que nos domina, que domina nuestros ojos, ojos que se mueven, ojos irritados y llenos de sangre.
Porque al final vemos al mundo de rojo, aunque sea metafóricamente; un pesimista, un optimista, un realista o un desinteresados, todos verán al mundo a través del rojo. A menos que tiñas tu sangre o seas la hermana de Rantés. La virgen del líquido azul. Porque incluso Rantés miraba en rojo.
Y yo me he resignado al rojo, porque el resto simplemente no existe.
No porque no sea posible, no porque (inserta tu razón más inteligente acá), sino porque CREO que no existe.
(Y eso que hay poquísimas cosas de las que creo, y quizá esta sea la única)
Y te seré sincero.
La corona de tu sangre, la tomaría, y te la bendecería con rabia. Y luego te obligaría a mirarme, a mirarte.
Con tus ojos, con mis ojos.
Todo en rojo, todo en sangre.
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