lunes, 3 de septiembre de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Y de los demonios

nació lo que sería nuestro amor.
lunes, 27 de agosto de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

¿Sabes qué?



...

¿Merecemos un cielo?

...

...
domingo, 19 de agosto de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Carnaval

De las luces de un blanco invierno el cielo bajó hasta tus pies.
Claro, todo empezó a ser.
Y desde abajo la hormiga escaló, escaló y llegó al sol gris, oscuro.
Y te asesinó, como debía ser.
Como debía ser.
lunes, 13 de agosto de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

dormir

Si hubiera algo que me encantaría hacer, es vaciar mi mente por un par de minutos...
sábado, 4 de agosto de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Lápices rotos.

-¿Ah?
-Satisfacción propia. Por eso lo hago.
-Eh...
-Es así de simple.
-Pero, podrías hacer más.
-Sí. Pero eso está fuera de mí. Ser yo y ser más que eso es ya un peso que no se puede soportar.

0 personas que se atrevieron a opinar

Agosto 4

Nublado.
Al menos así recuerda el comienzo mi cabeza, mi mente.
Los sentidos adormecidos, sentidos que crecen y despiertan. Veo, hay luz, es un día complicado. La gente avanza, camina, pero con el ceño fruncido.
Enojados estábamos todos.
Todos.
Todos.
Absolutamente todos, aunque no creyeras en aquellos; todos, aunque creyeras con optimismo.
Nunca vi una ciudad con tanta rabia.
Apaleabas mis creencias con tus palos, pero mis creencias eran más; los creyentes eramos más, los que imaginábamos, los que ideábamos, los que queríamos un futuro.
Pero yo no veía.
No veía.
Nublado.
Y avanzábamos.
Todo estaba mojado aunque la lluvia no había llegado, había cierta rabia en nuestros corazones.
¿Cierta?
No, no...
Y mirabas las caras, seguías mirando.
Ceños fruncidos.
Cajas llamadas cuerpos llenas de mentes hechas de ira.
Tus ojos me lo decían, tu sueño me lo contaba. Que te estaban matando, que no querías dormir, que no querías dormir.
Y no me dejaste gritar.
Ni tú.
Y no me dejaste gritar...
Lo oscuro se hizo más.
La neblina asfixiante se hizo más espesa, las miradas de todos se hicieron más desafiantes.
Y empezó la guerra.
Nosotros contra ustedes. No, eso no es correcto: el mundo contra ustedes. Ni siquiera eso; el mundo contra ti.
Y en la noche congelada el fuego se alzó con fuerza,
y en la noche asfixiante se hizo el ruido.
Dios volvió a crear la esperanza.
O tal vez fuimos nosotros mismos a falta de uno.
Esperanza acompañada de un poco de odio, de un poco de rabia. Y el ruido se hizo más fuerte.
Y pasaron los días.
Pasaron los días desde aquel fastidio de día. Aquel día de los que tenemos memoria no olvidamos (¿cómo olvidar tu primer beso?; ¿cómo olvidar la primera vez que con tal ahínco quieren liquidar tus convicciones?).
Y que aunque todo salga mal, aunque muchos vuelvan a perder la esperanza, recuerdo yo, que nunca he albergado tal cosa en mi corazón o en mi mente.
Se trata de Convicción, con mayúsculas.
Se trata de Convicción, de aquello que crees.
Se trata de Convicción, aquella que va sin fe, sin esperanzas. Aquella que subsiste por existir.
Se trata de Convicción, de que sueñas con un cielo azul para todos.
...
y que la lluvia sea mañana, para el descanso, para celebrar las victorias.

(Y la noche sigue nublada.
Pero la convicción terrible que quedó en todo, el apoyo inesperado y los sonidos de guerra...
... se sentía como una noche estrellada. De luna.
Al menos así recuerda el final de aquel día mi cabeza, mi mente, mi corazón).
miércoles, 1 de agosto de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Rodar(es)

La lástima de toda la vida
es que no hay sino que
un final.
jueves, 19 de julio de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Purgatorio

Durante todo lo que he pensado, he llegado a cuenta de que estoy incorrecto en algo.
Fundamentalmente incorrecto.
Yo al final no sonrío sino que para mis adentros. Y esa es la verdad. De ser terriblemente negativo pasé a ser horriblemente pesimista. De tener ojos terriblemente negros, pasé a tener...
Figurate que quiero descansar.
Y de hecho, para que te sorprendas, quiero aburrirme.
Quiero hacer nada.
Pensar me sobrepasa; no arrancar de mi lo hace. Escapar de todo, arrancar de todos. Sumergirme en una penuria personal, en una penuria maldita. Cinco minutos. Sumergirme en aquello que... aquello que llamamos limbo.
Pero yo no asumo.
Yo no asumo que quiero ser feliz, pero sin embargo busco ello. Pero sí asumo que quiero sentirme satisfecho.
Y eso sé que puede chocar con la felicidad.
Pero el calor es algo que falta. El ala que acompañe el vuelo, el cielo sumergido en una tormenta de truenos que nos joda la existencia entera para hacernos sentir vivos, y que al final del día, sonreímos sinceramente mientras caemos eternamente al suelo; porque dios, el destino o los dioses, castigan a los que quieren alcanzar el sol.
Pero quiero soñar.
Quiero soñar, que mientras caiga...
Y estoy incorrecto.
Me niego.
Pero me soy verdadero. Me soy más verdadero que nadie. Y por eso me niego más. Y mis adentros se queman. Y mi pesimismo construye más, porque sé que el final no será de cuento de hadas, pero quiero que sea satisfecha. O sea, la situación de aquel momento.
Y por eso quiero que me saques de mi pensamiento si es que logro aburrirme.
Volver a ver en color.
Volver a ver un atardecer naranja después de una tormenta invernal, volver a ver un amanecer gris que anuncia un mal tiempo. Mal tiempo que por cierto, para mí es bueno.
Y quiero hacer nada.
Y por eso yo quiero soñar aquello.
Soñar que sonrío, que se sonrío, de que te tomo la mano y dijera:
"Hicimos todo".
Y partir al infierno si es necesario, pero con una sonrisa antes de que oscurezca en la mente.
lunes, 16 de julio de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Tierra

Dentro de todas las cosas que siguen el círculo de las circunstancias que nos aquejan, especial mención tienes tú.
Sí, tú.
domingo, 1 de julio de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Tantra

Para el destino,
para las cosas que nunca quise ser,
para las cosas que siempre quise hacer,
para lo que siento,
para lo que puede ser.
Para el sol.
Para mis sentidos,
para el alma que se nubla en mierda,
para el espíritu que se oscurece...
...
Para aquellos que nunca
nunca
conseguirán sus deseos.
La convicción no está en la fe,
no está en la esperanza;
está en sí.
Como lo absurdo,
infame vida.
Para el infame destino:
vete al carajo.
jueves, 14 de junio de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Tarea de sicología

¿Quién soy?

Yo soy un ente. Me hago llamar David, pero me suelen decir “oye”. Mi nombre en sí es David Alejandro. Pero ese no soy yo. Como dije, soy un ente, soy una persona, algo (alguien) que sin duda va más allá del nombre. Soy una persona de poco cuerpo pero mucha fuerza, una persona de no muchas virtudes ni talentos pero de mucha fortaleza interna. Soy una persona que aparenta mucha menos edad de la que realmente tengo, y que actúa socialmente con una edad inferior a la que representa el carnet de identidad. Soy una persona no muy comprendida, pero que no tiene la necesidad interna de ser comprendida por todo el mundo. En consecuencia, soy una persona huraña. Pero no cualquier persona huraña, sino que una persona huraña que sabe sonreír estúpidamente. Soy una persona que se preocupa por todos, sin preocuparse de nada (pero que contradictoriamente se preocupa de todo). Soy una persona que se molesta mucho pero se enoja poco. Además, una persona que elige enfrentarse a sus miedos, y ojalá golpearlos con una pala, en vez de arrancar. Soy una persona que no teme de las mentiras o traiciones, pero que teme horriblemente de las inconsecuencias. Soy una persona que encanta de verterse en un puñado de letras, y a la vez, que se pierde inevitablemente en ficciones que me pueden terminar pareciendo verdad, en el fondo, adicto a los libros (considero que me define terriblemente). Soy todavía candidato a ser Rey de mi mismo. Soy una persona estrictamente pesimista, suelo tener la razón, pero cualquier equivocación la recibo con una alegría sincera.

¿De dónde vengo?

Vengo del vientre de mi madre, del amor (crianza) de mis padres y de la tierra (pueblo, tierra y gente) que me ha dado todas las raíces de mis pies. Todo cambia y todos cambian, así que uno siempre va, y uno siempre viene. En el fondo, uno nunca termina de terminar, y el pasado, así como el presente, siempre han sido continuos.

¿Quién voy a ser?

Voy a ser porque no quiero ser. Voy a ser porque tengo la convicción de que querer queda muy chico para un “seré”.
Voy a ser una persona como la que ahora quiero ser. Voy a ser una persona con más responsabilidades, las cuales tendré que cumplir, pero seré una persona más libre en el ejercicio del todo. Voy a ser una persona que se esforzará en ser humana y en no pararse sobre otros, pero sí que seguirá parándose en frente de otros. Voy a ser una persona más fuerte en todo sentido. Voy a ser una persona más leal. Voy a ser mucho más de lo que soy hoy como persona, porque el límite es uno mismo. Voy a ser una persona que no creerá en el destino, pero que confiará en la naturaleza y en el flujo de las cosas. Voy a ser una persona que aprenderá a conocer más a la gente, y voy a ser una persona que podrá escapar como se debe para poder respirar tranquilamente. Voy a ser alguien que cumplirá, sobretodo y ante todo, con sus sueños… con un mundo que tenga más de algo que tenía aquello de antaño y más de algo que está faltando con el tiempo; más de esa tranquilidad espiritual y sonrisas espontáneas, más de ese cambio constante y frenético sin quedarse en el cambio. Voy a ser una persona que cumplirá con sus sueños, y que si falla, será por debilidad, pero jamás por convicción. Voy a ser una persona suficientemente fuerte como para proteger mis convicciones, y por ende, a quienes guardo cariño. Voy a ser capaz de tomar los sueños de muchas personas sin estropear los propios. Voy a ser una persona capaz de ayudar y servir a los extraños. Voy a ser mi propio Rey. Voy a ser una persona satisfecha de lo que ha hecho, una persona llena. Y por último, pero con la satisfacción por delante, feliz.
domingo, 10 de junio de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Soledad. II

Si hay algo por lo que se caracterizó internamente era por su ambición. Ambición que si bien es mal vista, nunca se sintió mal con ella.
Ambición que terminó en avaricia, o tal vez una avaricia que terminó en ambición. No importa, la significancia de lo que vendría después era... la misma.
Porque claro, aprendiste a ser persona, aprendiste a querer a tus amigos, a querer a las personas. Aprendiste a amar. Aprendiste a ver el color en el mundo. Aprendiste a ver el color en el alma de las personas. Aprendiste a ver oscuridad en las mentes de las personas.
Y te dio ternura.
Y te dio rabia.
Y entonces esa persona se caracterizó por ser aun más ambiciosa. Quería ser dueña del mundo.
Porque odiaba como eras.
Porque te amaba.
Porque quería que todos fueran, que todos se expresaran. Y quería, en el fondo, que todos se salieran de su caparazón. Que todos fueran auténticos, aunque esa autenticidad fuera la no autenticidad.
Porque quería que se rompiera ese cascarón.
Pero a la vez, quería que esa gente fuera en línea (esa aaaaamplia línea) con lo que el quería. Convencerlos. Aunque no importaba mucho si no funcionaba, primero era romper el cascarón y salir del huevo.
Y claro, en la ambición, odiaba cuando alguien muy querido se iba.
Y pasó un montón.
Por el hecho del cascarón.
Por el hecho de que alguna manera, no se sentía un rey apropiado para aquella persona.
Y te dejó ir.
Te dejaba ir.
Porque de la ambición, una ambición como tal, no podías ser considerado sino que como Rey.
Y entonces decidiste algo doloroso:
...
el camino solitario.

Porque caminar por un bosque lleno de cosas que no conoces, cuyo sendero no es sendero ni camino, cuyas hojas crujen tenebrosamente no estaban exento al fracaso ni a la derrota.
Entonces elegiste incluso ir el aliento que siempre te acompañó,
y hasta ahora, hasta el presente,
siempre has elegido ir hacia adelante.
Hasta llegar a la cima de esa montaña, hasta llegar donde las plumas del cielo tocan la tierra.
lunes, 4 de junio de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Lamento en prosa

Desencantos del otoño,
el verano nos engañó
y nos dejó un favonio:
el verano nos despojó.

Aquel cielo complicado que soñé,
luego descubrí que no podría ser.

Escarnio de la sangre propia,
deseos que quedan en inopia.

Vientos rudos quería conocer,
en los cielos vi esperanza crecer;
pero de un mal deseo nada nace,
en canto de guerras no hay...
no hay desenlaces.

Pero el deseo aun moribundo es justo,
y el recuerdo todavía es robusto.

En las almas de los desahuciados,
tras las tumbas de los aniquilados,
escucho el clamor y el llanto;
penas que no tienen descanso.

Y que aunque el verano engañe,
y que aunque el otoño nos rechace:
el grito será quien críe el viento;
y el sol nos dará todo el aliento.

Aliento que solloza,
Aliento que esmera.
Sol que alumbra,
Sol que nunca penumbra;
pues no existen lunas en nuestras prosas.

Prosas que cantan y que están atentas,
prosas malas, feas y horribles.
Prosas que siempre nunca desapercibidas,
y prosas que en sus verdades alimentan.
Prosas que se esconden en verso,
prosa que confunde al perverso.
Prosas inquietas y nunca apacibles,
y prosas que nos volverán a regalar
la vida.
viernes, 1 de junio de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Itsumo.

Cuando uno piensa, podría decirse que se autoinduce ciertas cosas.
Lo cual es relativamente cierto. Sobretodo si cuando piensas terminas triste. O con rabia.
Pero es, lejos del relativo, absolutamente inevitable. Digo, el hecho de pensar.
De alguna manera... cuando miras al sol...
...
(Lleno el aire de puntos suspensivos, y dejo el viento que pasa con un sentir de pesar)

Ha sido la vida un poco fría conmigo estos últimos tiempos. Da lo que quiere, no da lo que quiero. Explico, el fondo. Señalo, lo que el alma añora.
Y entonces te satisfaces con un poco de la mente.
Porque no queda otra manera. Digo, no queda otra posibilidad para decir: "estoy bien".
Y el círculo de cosas que ocurren avanza. Porque últimamente el espiral se ha ordenado demasiado. Sí, un círculo. Con cursivas.
Extraño usar cursivas. Era lindo. No te lo voy a negar.
Ándate a la chucha; perdí el hilo.
0 personas que se atrevieron a opinar

Always

alone.
martes, 29 de mayo de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

this is only halfway

lunes, 28 de mayo de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Yo.

-Avaro.
-Odio el cliché.
-Soy cursi en una relación. Pero pesado. Tsundere, le suelen decir.
-Paso volado.
-Rock rock rock.
-Amo Opeth.
-Detesto a la gente.
-Amo a la gente.
-Amo el mundo.
-Odio lo que se hace con el mundo.
-No hay nada más hermoso que un amanecer al llegar a un lugar nuevo.
-Escapo con cierta frecuencia.
-Creo en que todos son fuertes.
-Detesto y odio la inconsecuencia.
-No me molesta la mentira en cuanto la persona que miente no sea inconsecuente.
-Me gusta un montón de personas.
-Confío idiotamente en la gente.
-Orgullo y palabras pesadas son mis mecanismos de protección. Yes, fakes.
-Desaparezco con frecuencia.
-Me importa una mierda lo que me importa una mierda.
-En ese sentido; lo que diga la gente por la cual no tenga aprecio.
-Tengo un montón de sueños. Creo que no se cumplirá ninguno.
-(Estoy siendo realmente sincero con esto)
-Quiero cambiar el mundo.
-Tengo algo por las minas con colita.
-Amo las caras bonitas.
-Considero a todos los hombres feos.
-Soy nihilista.
-Soy de izquierdas, pero hacia abajo.
-Creo en la libertad.
-Le tengo más miedo a lo vivo que a lo muerto.
-Amo a los anti-héroes.
-Amo la lectura.
-Me encantan las personas que son distintas a mi.
-No veo tele. O sea, muy poco. No tengo, de partida.
-Soy del Colo. Simpatizante del Barcelona y Liverpool.
-Me gusta la gente imaginativa.
-Espero mucho de muchas personas. No tengo expectativas personales. No se me permite.
-Me gusta jugar.
-Ahora soy aficionado de LoL (bueno, más de un año).
-Soy bien platónico en mis relaciones.
-Inevitablemente de piel.
-Hombre mirando al sudeste es mi película favorita.
-Actualmente termino Orgullo y Prejuicio.
-Amo y odio lo que estudio.
-Soy borde.
-Pero no ando tirando speed.
-No es necesario que me entiendan.
-Puedes pedir explicaciones por las cosas que hago, sin embargo, no esperes una respuesta clara.
-Hago todo lingüísticamente complicado.
-Me gustan las sopaipillas pasadas.
viernes, 25 de mayo de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Solitude du le petite

Mira hacia atrás.
Aquel eterno resplandor.
Mañanas que amanecieron en soledad; mañanas tempranas.
Mira aquel balón, mira aquellas miradas.
Pero aquel no eres tú.
Atrás observas.
Atrás observas hacia delante.
Alguien te miró.
Ven.
No.
No puedo.
Y eso fue, un día más.
sábado, 19 de mayo de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Ingratitud

Soy lo peor.
Al menos, eso lo sé.
Del sentido y de las cosas que ocurren, cuesta hallar la causa, considerándose esta como una verdad absoluta. Digamos, al final de cuentas todo es relativo...
Y por eso mismo, me cuesta aceptar un "yo" bueno. Ende, soy lo peor. Claro, puede ser muy radical.
Pero esa clase de persona soy yo.
Autoritario conmigo mismo, libre para el mundo.
Obediente de las cosas que pasan de manera permanente por mi mente y en las que mi alma confía, seguidor de los instintos (y mecanismos absurdos) del corazón y de los que el espíritu fomenta.
Puede sonar estúpido, pero es una verdad personal.
En el aire, en el aire.
El cielo es el límite...
Pero no podemos volar. Sin embargo, intentamos hacerlo. Comprender, seguir corriendo como ignorantes e idiotas humanos.
Pero eso nos hace ser nosotros. Pecar sabiendo que estamos haciendo cosas mal. Pecar contigo mismo, pecar con los demás.
Digamos, ¿cuánta gente has dejado de lado por hacer cierta cosa? mira hacia atrás y te darás cuenta de toda la gente que no hiciste caso cuando tal vez te necesitó. He ahí pecaste. Al demonio con los dioses y demonios. Pecaste contra tu carne.
Y ahí, pasas a ser de lo peor.
Pero existe otra alternativa de serlo. Dentro de tu libertad, hay una máxima que dice que esta es válida mientras no pases a llevar la del otro... ¿qué pasa cuando te pasas a llevar a ti mismo?
Un ingrato.
Y claro, lo haces todo. Te crees súperman.
Terminas destrozado.
Y es inevitable.
Al menos para mi. No soy fuerte, ni mucho menos...
Y cuesta mantener el sentido, cuesta mantener la pista de lo que debiera o tendríase que ser. Tendríase puesto que... bah.
No tiene sentido a veces.
Dicen que los ángeles son originalmente buenos. Perfectos en su ser. Puede ser verdad, aunque no existan. Los humanos somos malos, de una u otra forma, ya sea con los demás o consigo mismo; poniendo a los otros bajo el manto de la ignorancia (para uno), o haciéndose un daño atroz e irreversible. Pero sin embargo muchos intentan ser altruistas... y es en ese entonces cuando esa ingratitud, esa maldad del ser propio pasa a ser algo loable. Algo lindo. Algo aunque incorrecto, correcto. Una verdad personal. Una justicia propia.
Y eso es algo, que no me gusta que me cuestionen.
domingo, 6 de mayo de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

de ahogarse

Acelerar tapándose los oídos.
...
Terminas encegueciendo.
...
La cantidad de suspenso que se hace mientras pienso es horrible. Horrible, puesto que un mar de palabras recorre mi mente, pero no hay alguna que calce.
Terminas haciendo las cosas sin ganas.
Pero vuelve.
Aceleras más, sientes como pasas a llevar un millón de cosas.
Aceleras más, enceguecido, ves como atropellas.
Aceleras mucho más, y viendo con tu alma, sientes como todo ha sido deliberado. Como todo el daño causado ha sido adrede.
Te ahogas en el viento, que se hace más rígido y más filoso mientras avanza aquel acelerador.
Te ahogas inevitablemente.
Y el flujo del tiempo continúa, mientras tu vas muriendo...
Es la ley.
Unos avanzan pasos más rápido, otros se toman el tiempo, pero el final es lo inevitable.
Me pregunto, sin completar más líneas, qué demonios espera allá.
lunes, 30 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

To Fall

De alguna manera, y siendo igual que caer, le atribuyo un sentido grandioso de continuidad; seguir cayendo.
Seguir perdiendo, seguir perdiéndose.
Como que de otra forma, siento que todo avanza tan imperantemente que me ahogo. Imperante, porque avanzar es mandatorio; aunque no quieras, el tiempo avanza, avanza, crece en magnitud, aunque el sentido de las cosas sea difuso (aunque ciertamente, ES un vector, aunque lo sintamos tan perdido como escalar).
Y claro, imperante, porque además, uno va creciendo. Mente; uno va creciendo de manera obligatoria.
El halo cae.
La brisa se hace insoportablemente fría.
El tiempo avanza, se siente 2007, pero nunca volverá a ser lo mismo.
No, nunca.
El frío no se detiene, y aunque yo me detenga más con el paso de cada segundo...

...

El halo se cae, y al final, todos somos polvo. El tiempo avanza, no nos damos cuenta.
sábado, 21 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Sentir

Que no tenga como yo, tantas heridas en el alma

Es ridículo.

Ridículo...
¿Sabes? el cielo hoy me miró con recelo.
Y, ¿sabes? siento que el color se hace más desesperante. Estaba acostumbrado a... ver en gris. Sigo soñando en negativo, pero distinguir el rojo, el verde y el azul me da miedo. Porque eso siento. Miedo.
Y que de cualquier modo, buscando encontrarás, buscando podrás asesinar. Buscando podrás dejarme en vergüenza, ver lo mentiroso que soy. Buscando... buscando me encontrarás. Porque soy un libro abierto. Porque siempre estoy acá. Porque en realidad... no es necesario buscarme...
Que claro, el olor a chocolate me llega más profundamente. Más que nunca quiero escapar. Más que nunca... quiero irme al demonio. Sabes que soy así, el escapista por excelencia que no tiene freno. No estoy.
No estoy.
Los otoños se hacen más notorios, pero el olor a verano es horrible. Y el sentir del corazón se hace terrible... horrible.
Las nubes se agitan sobre mi cabeza, las mañanas se hacen más heladas. Pero la sangre circula más, el dolor se hace más notorio, y el color de mi sonrisa se hace más y más notorio.
No quiero...
En serio, no quiero...
jueves, 19 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

(Siete que es borrador)

Una entrada emotiva hizo en el vestíbulo. Era, claro, alguien que no esperaban
Alguien a quien dieron por desaparecido.
Y entonces una luz se iluminó en sus corazones.
Pero la verdad había sido otra en su corazón: le habían dejado solo. Y claro, si lo ves desde allá... le habían dejado solo. A la voluntad del destino, al flujo del viento. A la muerte certera.
Pero sin embargo acá estaban. Vitoreando.
Y él, con lágrimas en los ojos y el corazón sangrando, queriendo golpear a todos y largarse.
Pero en vez de eso, dijo:
-Nunca los perdonaré.
El silencio se hizo absoluto.
Todo el mundo cayó en cuenta de su error. Y el que más culpa tenía, y la única persona que se había puesto a llorar cuando llegó, "- la única persona que... -" pasó por la mente de aquel herido personaje, le dijo perdón un millón de veces.
Le sonrió.
Sabía que era su único amigo.
-A ti te quiero...
Y prosiguió.
-Seguiré mi propio camino. Mis noches serán mías, mis dolores serán míos y por ende mis alegrías también. No se alegren cuando lleguen, no se percaten de mi muerte, no lloren mi ausencia. No lo merecen, así como no los merezco a ustedes.
Era una persona poco acostumbrada a hablar, pero prosiguió.
-Acá hay solamente una persona que puede hacer todo lo anterior. Tal vez dos. Pero... ustedes son de acá. Mi camino es el mío, y yo decido abandonarlos. Yo decido odiarlos, ustedes deciden odiarme. Yo decido amarlos en la distancia. Lo que me han hecho es imperdonable, pero la virtud del pasado es gigante...
Y mientras caía una lágrima por toda su manchada cara:
-Y a todos ustedes consideré mis amigos.
Se dio vuelta, mientras dijo:
-El amor no necesariamente siempre gana.
sábado, 14 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

A riddle of a sin II

En una pausa, miré a la pantalla. Mis errores, mis fracasos, las cosas que he hecho mal. Todo lo que en la vida ha ocurrido. Todo lo que mis manos han trabajado.
Todo lo que he visto, todos los llantos que he llorado. Todos los veranos que han sido sombras, todas las sombras que han sido luces, todas las luces que han sido de verano.
Pero un comienzo es un comienzo. Frío, álgido, triste.
Un señuelo de felicidad aparece, pero no le creo. Acierto y era mentira.
Como todo, como todos. Mentiras.
Pero no importa mucho, porque yo en el fondo soy un falso. Y aun falso, quiero hacer las cosas bien. Corregir errores duele.
Una nube estaba sobre mi cabeza, lo sé, aunque no esté afuera. Creo en eso. Creo en...
Creo en que he pecado demasiado.
Creo que en el fondo, todo lo que he pasado, ha sido mi culpa.
Y que por eso mismo, tengo que cargar, ser responsable.
Aceptar todo, lo bueno, lo malo. Lo inaceptable y lo aceptable. Con un abrazo los incluyo en mi corazón, y, los hago míos.
Porque después de todo, es mi deber.
Es lo que tengo que hacer.
Es...
Es.
Es mi demonio.
Es algo con lo que debo convivir.
Aunque este demonio sea precisamente mi sueño.
viernes, 13 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

V

Masoquismo personal.
Así se denominaba aquello que nos dominaba.
Aquello que me dominaba. Ese conocimiento que terminaba y empezaba en algo constante, que siempre nos seguía, que siempre me seguía.
Dime, ¿Acaso yo o tú eras el maldecido?
Y digo "yo" primero, para acrecentar mi arrogancia.
...
Pero en el fondo sé que digo "tú" después, para protegerte. Y ahí tengo la terrible duda de si colocar una coma extra.
Digo, cambia todo el sentido.
Hoy desperté mal. Fue un augurio horrible de lo que fuera un día terrible. Los mares no vi, el cielo apenas pude ver, y estaba despejado. Un claro mal presagio para mí fue despertar pensando lo que soñé, puesto que solía no hacerlo. Y el sueño era malo. De quemarse para ahogarse; de sombras y de hojas atrapadas a ramas que ahorcaban lo que alguna vez fuera mi cuello. O tal vez era el tuyo...
En fin.
En comienzo.
Cuando fue ya la noche, tropecé, sin darme cuenta de lo que veía afuera. Por un momento me sentí protagonista de una misma historia que no era sino más que mi imaginación, y deseé, por primera vez, mal. Deseé con odio, con desesperación y con rabia que desaparecieras.
Y ocurrió todo lo malo.
Aun en normalidad.
Me pregunto si los dioses me aman o me odian. O si tan simplemente están jugando pasadas ridículas, como a los griegos.
Minutos después, un fuego había partido en mi corazón.
Vive, o se consumido.
Y yo elegí ser consumido.
Era el demonio. Era demasiado hermoso como para ser un dios. O era demasiado hermosa, no lo sé. Era algo raro. Debía ser el demonio. Sentí, cuando se paró frente a mí, que me ofrecía algo. Yo elegí. Le di la mano. Era el peor error. Era el mejor error. Era un error. Luego sentí el terror.
Temí.
Y no por mí, sino que el fuego realmente partió.
Y me dijo:
- Tu odias a los dioses, ¿verdad?
- Siempre. Siempre he querido matarlos. Aunque sea solo uno. Aunque esté lleno de algo que le llama todo el mundo amor, todo es injusto, y debe ser tan horrible como tú.
Risas.
Muchas risas de una voz que ahora reconocí mujer.
- Entonces ve. Yo no sé qué harás ahora. Yo no sé, no me interesa, cuales sean tus intenciones.
Simplemente haz lo mejor.
Esas letras marcaron mi mente.
Todo se estaba quemando, cuando salí de casa, como si nada hubiera pasado, lo observé. Estaba en el infierno. Pero aún así, era más cálido que lo que normalmente era una vista de la calle o de las casas. Realmente, todo estaba iluminado.
Esto era algo que los dioses, o que dios, odiaba. Algo que no estaba en sus planes. Los hilos del destino impuesto estaban quemados, de aquello de lo que llaman libro de los condenados, ya no estaba con mi nombre. O incluso el cielo, tampoco tenía algo mío. En su propia categoría.
Me reí histéricamente.
Sentí como la mujer, o esa cosa hermosa que tenía voz de mujer (por que claro, humano no), me miraba con una cara seria.
- Tal vez no debí.
El sonido del fuego cada vez se hacía más fuerte.
- Porque en el fondo, eres bueno.
Muy bueno, susurró el viento.
- Tal vez soy bendecido- Tomé el fuego, un pedazo que se esparcía por un árbol. - No sientas más dolor - Y acabé con el fuego que había que acabar.
Pero cuando me di cuenta, había menos gente. Por alguna razón lo podía sentir.
Muchísima menos gente.
Realmente, el mal me había maldecido.
sábado, 7 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

IV

Los demonios se los trae uno mismo.
Mis ojos se deslumbraron ante el día que no debía ser día. Han pasado muchas cosas, y el desorden es único. Dentro de todo lo que he pensado, pocas conclusiones. Bueno y malo: si muero ahora, tendré un millón de cosas inconclusas. Lo bueno es obvio: no me aburriré.
Como siempre en realidad, ninguna novedad.
Ninguna a nivel de personalidad. Lo que no significa que se vaya a cambiar algo, porque la narración de las cosas que han pasado vuelven lentamente a mí. Claro.
Capítulos olvidados.
Y la violencia vuelve a apoderarse de varias cosas. Muchas.
Es hora de despertar, de hacer algo, después de todo:
eres mi enemigo.
Soy tu enemigo.
De ahora en adelante, solo cosas extrañas ocurrirán.
miércoles, 4 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

III

Saltarse algo es bastante extraño.
Bueno, creo que no soy sonámbulo. Pero probablemente tengo un problema, o algo por el estilo. Es como si hubieran pasado muchas cosas, pero al menos estoy bien. En realidad no.
Nada bien.
Siento que han pasado hartas cosas, insisto.
Demonios...
Agua.

Alguien tocó el timbre. No insistió ni yo abrí. No era necesario. Nada de eso era necesario. Era día de no hacer, y en el piso estuve, mirando al cielo. Me di cuenta de mis errores, después de todo, yo nunca me he aburrido, nunca he escapado de mi mismo, pero nunca he tocado ese pensamiento. En cierto modo, estaba en una maratón de la cual no sabía que era partícipe. Te miraba como ficción, como algo ajeno. Supongo que así no era.
Después de todo, yo soy el que está acá. Es como si yo fuera el propio escritor en mi mismo; como que si esto fuera un pedazo de ficción que yo estuviera relatando.
Y es que nunca le había tomado el peso.
Peso de mis acciones, peso de tus acciones. Peso de nuestros pesares.
Acarrea la basura.
El peso de los sueños es horrible. Darse cuenta de que lo que se quiere ser te hace así. Claro, dispuesto a lanzar la propia felicidad. Puede ser cínico, no sé, pero es como si fuera lo correcto. A veces, me digo, y sobretodo últimamente que he estado mucho más solo, podría usarme a mi mismo como pieza de ajedrez. Y es que claro, por eso he rechazado a toda persona que quisiera compartir algo conmigo.
Porque de todos modos, terminaremos solos. Se siente el alma incompatible con el mundo.
Pero todo avanza, y la gente se va. Es como que de cualquier modo, nunca se la han jugado por ti.
No importa.
No es como que alguien con el presente pensamiento valga la pena.
Siento dos horribles dolores. Uno en mi estómago y otro en mi cara.
Nuevamente, el peso de los sueños es horrible.
Después de todo, voy en un carril, carril que no aguanta más cosas, trenes o personas. Me pregunto si aguantaré, o si lograré cumplir las cosas que quiero. Pero, aunque me importe lo otro yo...
Demasiado falso.
Por eso amo y temo a la gente verdadera, a los genuinos. Porque aunque mi personalidad sea genuina, mi querer no. Mis sueños no. Prestados, aquellos del querer ser. Por eso dudo. No, no es que dude...
Me lamento.
Esa es la palabra.
Esa es la condena.
Ah.
Eso era.
Eso pasó.
lunes, 2 de abril de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

I

Perfecto.
Podría ser descrito de esa forma.
Pero no.
No era así.
Algo conocido como perfecto nace así. Lo que yo estaba viendo era algo falso. Como aquel enigma de ser originalmente bueno.
No era un ángel, ni dios. Pero lo parecía. Y sin el pero.
Mas en el momento en que observas algo perfecto, sientes que todo cambia. Esperas a que cambie, hasta que no. Hasta que te quedas dormido.
Y ya todo ha transcurrido.
Imperfecto para tus ojos.
O curiosidad.
¿Ves?
Imperfecto

sábado, 17 de marzo de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Despierta

Es como de amaneceres para personas que no somos de esa clase. No, no como vampiros u hombres lobos, sino que como... como gente que se destina a estar en solitario. Quiero decir, gente sola.
Siempre ausente.
Mirada hosca al cielo...
Sueño muchas veces con aniquilar a aquellos dioses. Aquellos con trono de oro o de palo, aquellos que maltratan o mal-son. Mi ausencia se representa muchas veces en odio o en taciturnidad; mi mirada hosca hacia aquel cielo... es por eso.
Claro, soy una persona de amaneceres que ocurren en lugares lejanos y austeros. ¿Es acaso ser una persona mala? Tal vez. No importa. Es el camino de vida por el cual trazo toda suerte de esquemas y estrategias. Despertar, y darse cuenta de tales cosas.
Acabar con un montón de cosas.
Acabar, porque tal vez nunca mereció comenzar.
No quiero seguir.
miércoles, 14 de marzo de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Quema

Podría hablarte de tragedias, podría hablarte de sueños, podría hablarte de deseos. No lo haré.
Se dice que dentro de las cosas que pasan en la vida, en la historia, uno llena un corazón. Uno también, llena un vaso de agua. Agua, corazón.
Pero al final, también se dice, que la gente se termina quemando.
Lo que es verdad.
Sol, fuego, sombra. Sentir.
Agua.
Y el círculo lleno de contradicciones se torna un espiral; tu sabes, un espiral es como un círculo, pero distinto. O algo entre esas líneas. Dicen que la vida torna en círculo porque termina haciendo lo mismo. Claro, te lo puedo dar muchas veces, pero el tiempo es distinto. Así las circunstancias lo son.
Entonces, espiral.
Y ciertos espirales nunca acaban.
Se tuerce en si mismo, o simplemente crece hasta donde la vista pierde definición, pierde nitidez.
Y bueno, las cosas entonces transcurren de manera esperada. Mintiendo o hablando la verdad, quién sabe. Pero es un hecho que...
Que bueno...
... toda mentira o verdad tenga que acabar.
Y aquí viene el sentido del sol.
Conectas y el charco de cosas a las cuales encuentras sentido crecen. Pienso que a veces todo fluye de manera tan peculiar que nuestras almas están condenadas a vivir una tragedia que no es tragedia, a perseguir sueños sin nunca alcanzarlos, a tener deseos imposibles.
Cosas que pasan.
Todos los días.
Me pregunto si cuando mi vista va tan allá del espiral -y por tan pretendo decir suma; más- pero tan allá, cuando ha perdido toda nitidez, me pregunto, de nuevo, en virtud de la curiosidad eterna que me afecta, si es que estoy viendo un futuro, si estoy alcanzando con mi vista el trozo de algo que pudiera llamarse destino.
Pero yo estoy entrando más, por este motivo, en un deseo.
Soy un mentiroso.
-Pero te estoy diciendo la verdad, al tiempo-
miércoles, 29 de febrero de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Cielo

Me río de ti, y de tus fabulosos demonios.
martes, 21 de febrero de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Suburbia

Aquellos lugares y momentos en que gustaba de los colores claros.
No es muy típico o común de mi, pero, eso existió. Raro, raro. De la vida, todos pueden saber mucho de mí, y que dentro de lo que ocupo, existen primordialmente colores de invierno, pero yo también fui...
Bueno, soy. A veces.
Supervivir.
Algo que me marcó. Obvio, claro. Supervivir. No lleva tilde y son dos palabras, pero que sin embargo corresponden juntas. Sí, más que sobrevivir. Eso es lo que hago. Nefasto, triste. Masoquistamente adrenalínico.
(Y el punto corresponde allá arriba)
-Mente en negro-
A veces pensar en colores, en letras o en ideas es reconfortante. De alguna forma, me siento yo; como si la esencia de lo que yo fuera formado no ha cambiado.
Y giras, giras en torno a todo lo que es mi mente.
Es más fácil de conquistar, así dicen. Como la relación entre un pueblo y su gobierno. Entregar desesperación y luego entregar preocupación. Todos felices. Falsos.
Pero funciona.
Y por eso a los falsos muchas veces se les teme más que a los verdaderos, puesto que un impostor... puede ni siquiera conocer la forma de arreglar las cosas de manera correcta, entre muchas otras cosas.
Siento como si me faltase un vaso de cerveza.
El aliento de la noche a veces es cruel.
Ser un animal de la vida, ser una cosa que observa todos los días. Ser alguien que piensa. Ser alguien que hace caso y que no hace caso. Ser un oportunista y tomarlo con una dualidad entre un insulto y un halago. Ser una persona dual, ser alguien que... conoce sus raíces.
Ser un adicto a los puñetazos mentales.
Esa clase de persona soy.
O tal vez estoy mintiendo.
El desierto es amplio. Y no quisiera estar en el. En cambio te lo doy por un campo amplio, para correr, para olvidarme de todos ustedes, cosa que jamás haré, para cumplir mis sueños.
¿Ves?
Son puras mentiras.
Pero no todo.
Todo esto, entre recuerdos, conversaciones (tú y yo, blog, mente y mirada), me hace recordar que no he llorado hace siglos, y que no tengo la necesidad de hacerlo. De alguna manera siento que me he revertido un poco, soy algo más inmaduro que antes.
Será por eso que estás lejos.
Pero al contrario de aquel entonces, tengo la mirada más directa. Amo el fuego, amo la creación; aunque la melancolía se plasme en mi forma de ser, yo, no dejaré de mirar hacia adelante. Porque me di cuenta que soy la clase de personas que se hunde, y  por eso, no lo haré como se pretende. Elijo seguir.
Levantaré la voz, y si la voz me llegase a faltar, seguiré levantando mi mente. Todo medio es válido.
Porque esto es una guerra, aunque mi desierto no me guste, es lo único que me ha acompañado. Y siempre seré un agradecido de esos oasis que nunca fueron mentira.
Siempre, seré un agradecido de aquellos turbulentos días de lluvia que me han permitido seguir.
Claro, supervivir cansa. Mucho. Porque no es humano, porque todo cuerpo tiene sus límites. Aun así, cansar no es sinónimo de rendirse.
Hay que ser bien idiota si se eligió seguir para rendirse a medio camino.
¿Colores? Bueno. Al final, supongo vagamente, que en guerra uno nunca ocupa colores llamativos. Supongo yo, con un dejo de duda, que los colores son para los carnavales de victoria.
So, me adentro en los suburbios.
Nada ha terminado, todo continúa.
Pero con esto me conformo por ahora.
sábado, 11 de febrero de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Let's have a war

Extrañamente, he sentido como las cosas avanzan y todas las tiendas se van quedando más vacías. No hay necesidad, al menos en aquel pueblo, ya no hay cosas que se requieran más.
Como en verano, como si supieras que siempre lo será; aquel saber que nunca más necesitarás abrigaros. No frío, no nieve, no más nubes bajas rodeadas de fríos invernales o de un putrefacto otoño, o de una rara primavera.
Gente desaparece. De vez en cuando un cliente llega y pregunta, o toca puertas. Se sale, se atiende con alegría, pero a la vez sientes como todo aquello es efímero. Y claro, se va. Vive en otro mundo.
Aquellos que son necesitados, y aquellos que no son necesitados. En este caso el mundo se puede dividir así. Bueno, tal vez sea porque existe un polo sur y un polo norte. Aunque no es consuelo, en esencia, en necesidades, las cosas son parecidas.
Llega un punto en que te da rabia, en que te molesta, y te dices: ¿por qué has llegado hasta acá?
...y claro.
Todos cambian aun cuando la esencia es la misma.
Pero yo estoy estancado.
Que se aleja, que se va. Historias y cuentos de añorar, pero no es más que una ilusión...
Indeed.
Así como después me digo a mi mismo, hora de un toque distinto, de tratar de hacer algo nuevo. Crear sin quemar. Es difícil, es vergonzoso, pero no hay remedio. No es como que quiera cambiar, mi solución personal es crear.
O tal vez no lo quiero ver.
(La solución, digo)
Pero no importa.
Hoy es noche de guerra.
sábado, 4 de febrero de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Buena suerte

-En realidad no es como que te lo diga de manera directa, sino más bien como una cierta forma de expresión. Casi una ironía; como meterse a un agujero lleno de veneno. Esa clase de cosa. No sé, no sabes. No te quiero tampoco, y de hecho, ni siquiera debí haber dicho algo.
-Es más, la realidad dice que no debieras estar acá. Estorbo eres y estorbo serás, así que lárgate antes que te patee o algo.
-¿Y qué harás?
-Nada
-¿Y sin punto?
-Exacto.
-Eres extraño.
  Pero...
  No más que yo.
-Eso es verdad. Tus pausas son larguísimas, de cualquier modo.
-Se siente muy vacío, ¿verdad?
-Pues sí.
Entonces, sin dialogo, vete.
Por favor.
martes, 24 de enero de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Futuro

A veces pensar en el hecho de que en diez años más tenga que usar camisas metidas debajo del pantalón me pone un poco nervioso.
Y para ser más sincero todavía, me asusta.
No me gusta.
De igual forma, me asusta el hecho de que todavía no puedo visualizarme en el futuro, o sea; me puedo visualizar fantaseando acerca de cosas humanas y mundanas, pero el quehacer de mí en un tiempo más, es algo tan borroso que llega a ser horrible.
Ah, terrible.
Tampoco puedo ser pesimista con eso. Existen responsabilidades, cosas que no puedo evitar... verás, que la vida no es cosa simple.
Supongo que seguiré haciendo lo que he estado haciendo.
Decisiones, decisiones. Temporada de la basura, versión 2012. ¿Lo bueno? hasta el momento ha ido todo bien.
lunes, 2 de enero de 2012 0 personas que se atrevieron a opinar

Primero, persona. Retroalimentación.

Es chistoso como el diccionario del navegador no posee la palabra "retroalimentación" (aka feedback) dentro del mismo. Debe ser porque es raro, algo desconocido, como una bacteria a 1 kilómetro debajo del mar del cual quedan solamente tres.
En comienzo.
2011. Año no remarcable ni detestable. De hecho, llegó a terminar con un gusto dulce, amargo debido al período de clases, pero dulce dentro de todo (el final, repito). Claro, hay cosas que me han jodido un poco la existencia misma, como la universidad o el que-ver cotidiano, pero aun así lo he sabido llevar. Increíblemente este año, he tenido más razones para estar ausente, lo que me alegra. "Eres un poco más persona" grita mi cabeza... ¿o conciencia?
Bleh.
Obvio que siempre me puedo quejar, pero espero que las cosas comiencen y terminen en victoria este año. Con sus costos de esfuerzo y tiempo, si es necesario, pero es más necesaria la victoria que el descanso. Vencer, es la consigna de ahora. Claro, soy una persona pesimista, pero eso no quita que quiera ser un protagonista; obvio: todos queremos ganar.
Imperar.
Por otra parte, me mandé muchas cagás este año -y muchas personas se mandaron cagadas conmigo-, pero de cualquier forma en este sentido, queda un sentido amargo. Perdí más que gané. A veces me da pena, pero tal vez es así como debe continuar la vida, la verdad es que no estoy seguro de ello...
Bueno, tú sabes. Yo soy un inconformista.
<iframe width="420" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/X0H0EZh2Be4" frameborder="0" allowfullscreen></iframe>
Ocupaciones y preocupaciones se van haciendo más grandes. Lo bueno es que todo se simplifica, lo bueno es que todo se detalla. Lo bueno es que todo tiene un sentido más claro en la vida.
Lo bueno es que tal vez todavía no me logro ver.
Lo bueno es que aún cayendo tanto, he seguido siendo yo. Con menos personas cada vez, pero la sonrisa del alma no me la saca nadie.
Y como toda persona porfiada y terca, lo intentaré una y otra vez. Aunque claro, los actores no necesariamente tienen que ser los mismos. Cuadros y escenas cambian en el teatro de la vida, y de esta obra de aun indefinidos actos, comienzo con el acto número veintiuno, en esto que llaman adultez joven.
Aquella, la sonrisa de un menos.
 
;